Martha Patricia Rodríguez Quintero
Artículo de opinión
Petróleo, un don de Dios que genera discordia.
Geopolítica del Petróleo: El Espectro de la Escasez, la Fuerza de los Intereses.
Introducción
No cabe duda de que el mundo ya no fue igual desde que el llamado oro negro, o aceite de piedra, (petróleo) como sustancia energética se empezó a comercializar. Y esto es así por múltiples razones, entre ellas encontramos el desarrollo de la tecnología, nuevos productos, globalización, contaminación y geopolítica.
La existencia y filtración de petróleo han estado presentes desde hace cientos de años, sin embargo fue a principios del siglo pasado cuando se fueron descubriendo múltiples aplicaciones para este hidrocarburo, lo cual dio inicio a los intereses por poseerlo, comprarlo y explotarlo.
A la llegada de las maquinarias a base del consumo de este combustible hizo indispensable su uso para el desarrollo político y tecnológico de los países, sobre todo de las grandes potencias que han surgido a lo largo del siglo XX y la actualidad.
Los árabes han llegado a considerar al petróleo como “un don de Dios” pues este les ha provisto ampliamente de él.
Sin embargo y en virtud de que este recurso no es renovable y de que no se encuentra presente en todas las regiones del planeta, ha dado la pauta para generar un sinnúmero de situaciones e intereses para poseerlo a toda costa. Siendo por consiguiente una fuente de constantes rivalidades y conflictos que parecen agravarse cada vez más. Sobre todo cuando las reservas disminuyen y las empresas petroleras compiten por explotar los cada vez menos yacimientos.
Entonces la pregunta a contestar sería el ¿Por qué si la mayoría de las empresas petroleras son privadas, los estados crean conflictos o rivalizan para controlar el mercado mundial?
Desarrollo
De acuerdo con lo señalado por Yves Lacoste en su libro de Geopolítica. La larga historia del presente,1 que a consecuencia de las grandes necesidades petroleras de China, en virtud de que sus muchos yacimientos no han producido demasiado, las compañías petroleras chinas han entrado en competencia con las de otros países, (europeas, japonesas o norteamericanas) que a falta de yacimientos petrolíferos, buscan en otras zonas, la concesión de los permisos de explotación de los países exportadores, aunque estos se encuentren muy lejos. Siendo de tal forma causa de rivalidades entre los países demandantes de petróleo, que hacen generosas propuestas a los países exportadores.
Todo indica que los gobiernos de las grandes potencias le prestan más interés a los contratos obtenidos por las compañías petroleras que a sacar el petróleo de sus propias naciones, pero ¿qué ganancia directa tendrán los gobiernos al apoyar a esas compañías privadas? La columnista Karen Talbot, ha expresado en su articulo “Afganistán: La lucha por el petróleo” los siguientes puntos respecto a la intervención de las potencias para favorecer a las empresas petroleras:
“En la actualidad es un hecho de sobra admitido que la política exterior norteamericana tiene como objetivo promover y servir de soporte a las inversiones corporativas y la globalización a través de su poderío militar y de intervenciones encubiertas (y no tan encubiertas) por todo el globo. Un folleto titulado "U.S. Space Command in its vision 2020" describe su objetivo como "la dominación de la dimensión espacial de las operaciones militares con el fin de proteger los intereses e inversiones de EEUU".
“En su informe, se asegura que "la globalización de la economía global seguirá adelante, incrementándose las distancias entre los que tienen y los que no.”
Thomas Friedman lo expresó con rotundidad en The New York Times: "La mano oculta del mercado nunca funcionará sin un puño oculto detrás. McDonald´s no puede prosperar sin McDonell Douglas, el fabricante del F-15. Y el puño oculto que mantiene al mundo seguro para que disfrute de la tecnología de Silicon Valley se llama el Ejército de los Estados Unidos, sus Fuerzas Aéreas y Navales, y el Cuerpo de Marines"
“Estas directrices de política exterior y militar están siendo ejecutadas desde lo más alto por los responsables máximos de la administración [norteamericana], desde el Presidente hasta el vicepresidente pasando por los oficiales de la CIA, que tienen vínculos directos con bancos y corporaciones que están ahí para beneficiarse de estas políticas. Todo esto es cierto especialmente en lo referido al petróleo, a la energía, a la banca, y a los sectores militares y aeroespaciales”.
“De lo que trata todo esto es de cómo los beneficios de las grandes corporaciones pueden verse aumentados enormemente vendiendo energía a quienes carecen de ella (el Sur y el Sureste asiático) y de vencer a China y a Rusia en la carrera por hacerse con el control de las reservas de gas y petróleo de Asia Central y la cuenca del Mar Caspio.”
“Las recientemente descubiertas reservas de petróleo de Kazajistán podrían ser fácilmente canalizadas a través de Rusia. Dejar a un lado las vías rusas y de paso obstaculizar las operaciones petrolíferas rusas (que dependen en gran medida de sus clientes europeos), proporcionaría aún más beneficios a las corporaciones occidentales. Ganarían un acceso mayor al mercado europeo. Construir un oleoducto en Afganistán significaría también abrir una ruta aún más directa hacia el Golfo Pérsico a través de Irán, al tiempo que se frustraría la creciente cooperación entre Rusia e Irán. Es el "Gran Juego" del petróleo.”2
Atendiendo lo anterior es fácilmente entendible que las acciones militares encabezadas por Estados Unidos sobre algunos países y territorios como Afganistán, Irak, y con gran interés últimamente en Irán, no ha sido otro sino por el negocio del petróleo.
La guerra de Irak ha costado muchísimo dinero a los estadunidenses quienes al fin de cuentas son los que vienen pagando a través de sus impuestos, pero uno se pregunta ¿Qué es lo que ganó el pueblo norteamericano?
Básicamente quien ganó fueron las grandes compañías petroleras apoyadas por el gobierno quien tiene a través de sus altos funcionarios un interés económico en las ganancias y repartición del energético. Al pueblo… únicamente le han dejado una larga y aguda crisis económica y un rechazo mundial a sus ciudadanos.
Conclusiones:
Ahora se sabe que las ganancias en la geopolítica del petróleo, no las lleva el pueblo directamente, pero si es el que aporta mediante el pago de impuestos para que los países desarrollados y potencias incursionen en el negocio del petróleo a través de las compañías petroleras quien tienen inversionistas europeos árabes y en su mayoría norteamericanos. Ellos pueden vender el energético a quienes no lo poseen llevándose las mayores ganancias del contrato en relación con los países exportadores.
El hecho de que se trate de un recurso no renovable ha hecho que las mismas compañías se aprovechen de los países productores para que estos les otorguen contratos de extracción y se vean obligados a pagarles en muchos casos incluso más del 50% de las ganancias. Situación que hace del petróleo un estado constante de conflictos políticos y militares, rebeliones, golpes de Estado y guerras entre naciones.La propia naturaleza del sistema conduce inevitablemente a las corporaciones a expandirse, o morir. No importan los costes, ni tampoco el sufrimiento que pueda acarrear para los seres humanos o la devastación del medio ambiente.
Las rivalidades y la geopolítica del petróleo hoy están muy lejos de terminar, y tristemente se puede comprender que los países más ricos y desarrollados son los que tienen el menor interés de incursionar en las energías alternativas que no dañen el medio ambiente.
Pero más triste es lo que se puede decir… que estos mismos países son los menos interesados en terminar el tema de las rivalidades, de las guerras y de los conflictos internos en los países. Esto a a través de sus servicios secretos o apoyos a rebeliones y levantamientos para favorecer a un régimen que les dé a manos llenas, contratos multimillonarios que saciaran su sed por el poder y la economía.
Ahora las superpotencias han advertido que es mejor no enfrentarse directamente sino a través de países productores de petróleo, donde sin duda alcanzaran mayores rendimientos económicos, mientras no se extinga la última gota de petróleo, la guerra continuara. Pero le seguirá la lucha por el agua, el clima y la vegetación.
FUENTES:
1
Lacoste, Yves (2008). Geopolítica. La larga historia del presente. “Geopolítica del Petróleo: El Espectro de la Escasez, la Fuerza de los Intereses.” España, Madrid: Editorial Síntesis. S. A.
2
Karen Talbot “Afganistán: La lucha por el petróleo” en
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=5838





