La esperanza muere al último y para abatir estos dos problemas del México contemporáneo, será necesario retomar la historia y volver a empezar, el problema de México no es el pueblo ni el gobierno, lo es todo en su conjunto, durante mucho tiempo; pueblo y gobierno corrupto dejaron crecer problemas que fueron detectados en su oportunidad y nadie dijo ni hizo nada, como si el problema fuera a caducar con el transcurso del tiempo o el cambio de gobierno.
El desempleo es una de las causas de todos los malestares de nuestro México, sin embargo la ineficiencia de los gobiernos y la corrupción, permitieron que con todas las riquezas materiales con las que cuenta nuestro país, sigamos siendo un país tercermundista que aun no logra despegar de su destino mediocre.
“Cuando el pueblo tiene hambre, los ríos se tornan rojos”
Es así como cien años de una lucha armada revolucionaria, entre los poderosos, caciques y la pobreza dio inicio la sangrienta lucha que no dejó más que muertos y crisis económica, dando pie para que los países extranjeros se aprovecharan de las riquezas forestales y minerales que en los tiempos de la guerra civil se encontraba México.
A tan solo cien años, el tiempo pareciera que no ha corrido, las diferencias de clases hoy en día se han marcado en dos rubros ricos muy ricos y pobres sin posibilidad de salir de su infortuna. Por ello es grave la situación que vive el país, ya que el pueblo ha dejado de creer en las instituciones, en el gobierno y ha sembrado el odio en las clases sociales, por ello no nos llegue por sorpresa que algún día la lucha armada y la violencia continúen lo que sucedió el 20 de noviembre de 1910 en donde en México el tiempo no ha transcurrido.
por: Juan José Frías
Xochitl M. Zepeda
Martha Patricia Rodriguez

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